Antes de tocar un lápiz, elige el tono de piel del troll o duende: si es verde, dale variedad con verdes fríos y cálidos, no un solo tono plano.
Los trolls y duendes de estas páginas piden pigmentos que parezcan vivos, no realistas. Un troll azul con el pelo naranja, un duende verde con la ropa morada: el contraste hace que cada figura salte de la hoja. Si tu página viene de Viva Trolls o de Trollstopia, fíjate en los personajes: ellos ya tienen paletas propias, pero nada te impide cambiarlas. Lo importante es que sepas qué efecto buscas: tonos complementarios (como rojo y verde, o azul y naranja) crean más energía; tonos análogos (verde, azul, turquesa) dan un aire más mágico y tranquilo.
Herramientas: qué usar según el detalle
Los lápices de colores son la mejor opción para estas páginas porque te permiten hacer sombras suaves y pequeños detalles, como los mechones del pelo o las texturas de la ropa. Los marcadores dan pigmentos intensos y planos, perfectos si quieres un estilo más tipo cómic, pero son más difíciles de difuminar. Los crayones son ideales para niños pequeños o para rellenar zonas grandes, aunque cuesta más lograr precisión en las caras. Si necesitas decidir, mira ¿Lápices, marcadores o crayones para colorear?. Para las sombras, usa la misma base y presiona más fuerte, o añade un tono más oscuro del mismo color. Si quieres aprender a difuminar, cómo difuminar lápices de colores en páginas te explica el método con papel y algodón.
Tonos que funcionan para trolls y duendes
Los verdes son el clásico para la piel, pero no te limites a un solo verde. Prueba con un verde lima para un duende joven, un verde oliva para uno más gruñón, y un verde azulado para uno de aspecto más serio. Los trolls de las películas suelen tener piel muy variada: rosa, púrpura, azul, incluso amarillo. Si tu página viene de Trolls 3 o de Gira Mundial de Trolls, fíjate en los fondos: suelen ser brillantes, así que los tonos de los personajes deben destacar. Para el pelo, los tonos cálidos (naranja, rojo, amarillo) contrastan bien con la piel fría. Para la ropa, elige un color que no compita con la cara. Si no sabes por dónde empezar, cómo elegir colores que combinen al colorear te da la regla del 60-30-10: un color dominante, uno secundario y un acento.
Detalles que marcan la diferencia
Los trolls y duendes suelen tener orejas puntiagudas, narices grandes y cejas expresivas. En esas zonas, un poco de sombra debajo de la ceja o en el lóbulo de la oreja da volumen. Usa un tono más oscuro del color de la piel para marcar las arrugas de la frente o la sonrisa. Los dientes (a veces torcidos) y los ojos brillantes son clave: deja un pequeño punto blanco sin colorear en cada ojo para darle vida. Si tu página es de Cazadores de Trolls o de Rey Trollex, los personajes pueden tener armaduras o coronas; ahí el dorado o plateado con sombra en los bordes hace que parezcan de metal.
Paso a paso para una página típica
Imagina una página con un duende de pie en un bosque. Aquí tienes un método que funciona para casi cualquier dibujo de esta categoría:
1. Colorea la piel primero
Empieza por las zonas de piel (cara, manos, orejas). Usa un color base y luego añade sombra en los lados de la nariz, debajo de la barbilla y en el interior de las orejas. No aprietes fuerte; así puedes corregir.
2. Sigue con el pelo y la barba
Usa trazos cortos en la dirección del crecimiento del pelo. Si el pelo es largo, haz trazos largos y sueltos. Deja zonas sin colorear para dar brillo, o añade un mechón de un tono más claro.
3. Ropa y accesorios
Rellena la ropa con el color base. Luego, elige de dónde viene la luz (por ejemplo, desde arriba a la izquierda) y oscurece la parte opuesta. Si hay botones, hebillas o joyas, píntalos con un amarillo dorado y deja un puntito blanco.
4. Añade sombras y luces
Con el lápiz más oscuro que tengas, marca las sombras donde la ropa toca el cuerpo, bajo los brazos, y en el pliegue del codo o la rodilla. Con un lápiz blanco o de color claro, refuerza las luces en la frente, las mejillas y los hombros.
5. Detalles finales
Vuelve a los ojos: pinta la pupila (normalmente oscura) y añade un pequeño punto blanco. Refuerza las cejas y la línea de la boca. Si hay elementos del fondo (setas, flores, piedras), coloréalos con tonos más apagados para que el personaje destaque.
Este método funciona igual para páginas de Hada Negra o de Cthulhu, aunque en esos casos la paleta será más oscura y misteriosa.
Errores comunes al colorear trolls y duendes
Uno de los fallos más típicos es usar un solo color para toda la piel. Eso aplana el dibujo. Otro error es no dejar blancos en los ojos: sin ese brillo, la mirada se ve vacía. También es común olvidar las sombras en las orejas y la nariz, que son justo los rasgos que hacen a estos personajes expresivos. Si usas marcadores, no superpongas capas de más; se notan las marcas. Y no te saltes el fondo: un fondo sencillo con tonos suaves (como un cielo degradado) hace que el personaje resalte. Si quieres ver más ejemplos de cómo abordar estas criaturas, cómo colorear criaturas mágicas y cómo colorear páginas de dragones comparten trucos de textura que también sirven aquí.
Dónde empezar según lo que busques
Si quieres practicar con personajes sencillos y caras grandes, las páginas de Viva Trolls son ideales: tienen pocos detalles y mucho color. Para algo con un poco más de complejidad, Trolls 3 ofrece fondos con más elementos. Si te gustan los personajes más oscuros o retorcidos, las páginas de Duende o de Annabelle te darán más juego con las sombras. Y si quieres variedad sin salirte del tema, la categoría completa de Trolls y Duendes tiene opciones para todos los gustos. Recuerda: no hay una forma incorrecta de colorear, pero si sigues estos pasos, el resultado se verá más pulido y con más profundidad. La clave está en la paciencia y en observar cómo la luz y la sombra cambian la sensación de cada personaje.