Cuando terminas una página para colorear, el trabajo no acaba al dejar el lápiz. Los pigmentos quedan frágiles sobre el papel, y si la guardas así, se mancha, se dobla o se borra con el roce. La solución no es complicada: fijar, aplanar y elegir un marco adecuado. Aquí tienes el proceso completo, paso a paso, para que tus dibujos luzcan como merecen.
Primero: fija los trazos antes de tocarlos
Los lápices de colores y los pasteles no se adhieren del todo al papel. Al menor contacto, se emborronan o se transfieren a la página de al lado. Por eso, lo primero es aplicar un fijador en spray, de esos que se usan para carboncillo o pastel. Sujeta el bote a una distancia prudente (unos 20 centímetros) y pulveriza en pasadas cortas y uniformes. Hazlo en exterior o en una habitación ventilada, y deja secar por completo antes de seguir. Si usas marcadores, este paso no hace falta: la tinta ya queda fija al secarse. Pero si has mezclado lápices de colores con acuarelas o pasteles, el fijador es obligatorio.
Segundo: aplana el papel si se ha ondulado
El papel se ondula por la humedad de los lápices, los marcadores o el pegamento. No lo metas debajo de la cama y lo olvides: se pondrá peor. Mejor usa el método de siempre: coloca la página boca abajo sobre una toalla limpia y plancha por detrás con la plancha tibia y sin vapor, con otra hoja de papel encima para no marcar el dibujo. Si no tienes plancha a mano, pon la página entre dos tablas de cortar o debajo de una pila de libros gruesos durante una noche. El truco es que el peso sea uniforme y que no haya arrugas previas.
Tercero: elige el marco según el tamaño estándar
La mayoría de las páginas para colorear se imprimen en A4 o Carta (Letter). Si has impreso en A4, busca marcos de 21 × 29,7 cm. Si es Carta, de 21,6 × 27,9 cm. No improvises con marcos de otros tamaños: o recortas el dibujo (lo que no recomiendo si tiene bordes decorativos) o haces un paspartú a medida. El paspartú además separa el dibujo del cristal, evitando que se pegue o se marque. Si el dibujo es pequeño, puedes centrarlo en un marco más grande con un paspartú blanco o de color neutro; queda mucho más elegante que un marco justo.
Cuarto: haz una pared de galería con varias páginas
Una sola página enmarcada se ve bien, pero varias juntas crean un efecto espectacular. Para una pared de galería, no necesitas marcos caros ni perfectos: mezcla tamaños, colores de marco y estilos, pero mantén una distancia uniforme entre ellos (unos 5 centímetros suele funcionar). Antes de clavar, coloca las páginas en el suelo y juega con la composición: pon las más oscuras abajo, las claras arriba, o haz una línea recta con las de tamaño similar. Si no quieres agujerear la pared, usa cintas adhesivas especiales para pared o bastidores tipo washi tape en la esquina superior. Eso sí, evita la luz solar directa: los pigmentos se decoloran con el tiempo.
Quinto: convierte tus páginas en tarjetas y marcapáginas
No todo tiene que ir a la pared. Si tienes páginas pequeñas o recortes, haz tarjetas de felicitación: dobla una cartulina por la mitad, pega tu dibujo en la portada y listo. Para marcapáginas, corta una tira de la página (que tenga una zona bonita), plastifícala o cúbrela con cinta adhesiva ancha para que dure. También puedes hacer imanes de nevera: pega el dibujo sobre cartón fino y añade un imán adhesivo detrás. Son regalos rápidos y personales, y aprovechas hasta el último rincón de la hoja.
Pasos para enmarcar sin dañar la página
- Aplica fijador y deja secar al menos una hora.
- Aplana el papel con la plancha tibia o con peso durante una noche.
- Mide el marco por dentro (no por fuera) y corta un paspartú si es necesario.
- Coloca la página sobre el paspartú y fíjala con cinta de enmascarar en las esquinas, nunca con pegamento líquido.
- Cierra el marco con el cristal limpio y el panel trasero, y cuelga con una alcayata o un clavo nivelado.
El error más común: guardar la página sin protección
Apilar páginas sueltas en una caja o dejarlas en la impresora es la forma más rápida de estropearlas. Se doblan las esquinas, se marcan con los anillos de las carpetas o se decoloran los bordes. Si no las vas a enmarcar de inmediato, mételas en fundas de plástico sin ácido y guárdalas en una carpeta plana. Y si quieres más ideas de qué dibujar, echa un vistazo a las páginas para colorear de temas o las de fantasía para tu próxima obra. Para ocasiones especiales, las de estacionales y festividades vienen muy bien. Y si necesitas repasar la técnica, lee sobre cómo difuminar lápices de colores en páginas o cómo colorear tonos de piel realistas. Para elegir el material adecuado, consulta la guía de ¿Lápices, marcadores o crayones para colorear?. Y si organizas una tarde de dibujo, las ideas para fiesta de colorear niños te vendrán bien. Al final, lo importante es que tu obra se vea y se disfrute, no que quede escondida en un cajón. Así que ya sabes: fija, aplana, enmarca y cuélgala. Tu pared (y tu autoestima) lo agradecerán.